Un tanque hidroneumático mal calibrado es la causa #1 de motores de bomba quemados en sistemas de presión. El problema casi nunca es la bomba: es la precarga de aire. Aquí aprende a dejarla bien en seis pasos — y puede simularlo antes de ir a campo.
El tanque tiene dos cámaras separadas por una membrana: arriba un colchón de aire a presión (la precarga), abajo el agua del sistema. Ese colchón es lo que mantiene la presión cuando la bomba está apagada y lo que evita que la bomba arranque cada vez que alguien abre una llave.
La precarga de aire debe quedar 2 psi por debajo de la presión de arranque de la bomba. Si arranca a 40 psi → precargue a 38 psi. Ni más, ni menos.
Simúlelo antes de ir a campo
Mueva los cortes de arranque y paro y vea cómo cambian la precarga, el diferencial y el nivel de agua del tanque. La bandera le avisa si el ajuste va a generar ciclado corto.
Calculadora de precarga
Procedimiento en campo
Apague la bomba y despresurice
Corte la energía y abra una llave hasta que el manómetro marque 0 psi. La precarga solo se mide con el tanque sin agua a presión.
Mida la precarga real en la válvula de aire
Con un manómetro de neumático mida en el vástago superior, igual que la llanta de un carro. Esa es la precarga actual.
Defina el objetivo: arranque − 2 psi
Use la calculadora de arriba con sus cortes reales para fijar el valor exacto.
Ajuste el aire
Si está bajo, infle con compresor en pasos cortos. Si está alto, libere presionando el vástago. Vuelva a medir hasta el objetivo.
Energice y verifique los cortes
Encienda y confirme que la bomba arranca y para en las presiones ajustadas en el presostato.
Pruebe el ciclo y registre
Abra una llave: la bomba no debe arrancar y parar a cada segundo. Anote precarga, cortes y fecha en el formato de servicio.
Aplicamos este mismo rigor incluso a sistemas de presión que la norma no obliga a mantener bajo NFPA. Un tanque bien calibrado alarga la vida del motor años — y eso es plata que el cliente no vuelve a gastar.